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Nova Peptide
SS-31 10 mg
Longevidad≥ 99% HPLC

SS-31

Elamipretide — tetrapéptido dirigido a la mitocondria

Péptido de investigación dirigido a la membrana mitocondrial interna, estudiado en energía celular, función cardíaca y envejecimiento.

Presentación
Polvo liofilizado
Contenido
10 mg
Conservación
−20 °C, protegido de la luz
Tras reconstituir
30 días refrigerado
PrecioConsultar
Usos más consultados
  • Energía celular
  • Función mitocondrial
  • Estrés oxidativo
  • Rendimiento cardíaco
  • Envejecimiento celular
  • Recuperación muscular
  • Función visual

De todos los compuestos de este catálogo, el SS-31 es el que más lejos ha llegado en investigación clínica formal.

  • Se une a la cardiolipina de la membrana mitocondrial interna
  • Estudiado por su efecto sobre la estructura de las crestas y la producción de ATP
  • Investigado en estrés oxidativo y función celular
  • El péptido de este catálogo con más ensayos clínicos publicados

El SS-31 —conocido en la literatura clínica como elamipretide— es un tetrapéptido sintético de cuatro aminoácidos, con un patrón alternado de residuos catiónicos y aromáticos. Ese patrón es lo que lo define: le permite atravesar la membrana celular sin transportador y concentrarse en la membrana mitocondrial interna en proporciones de mil a cinco mil veces respecto del resto de la célula.

A diferencia de casi todos los péptidos de investigación, el SS-31 no se estudia por su acción sobre un receptor, sino por su interacción con un lípido: la cardiolipina.

La cardiolipina es un fosfolípido exclusivo de la membrana mitocondrial interna, y es la que sostiene la arquitectura plegada de las crestas: los pliegues donde vive la cadena de transporte de electrones. Cuando la cardiolipina se oxida o se remodela mal, las crestas pierden su forma y la producción de ATP cae.

La investigación describe que el SS-31 se une a la cardiolipina por interacción electrostática y modifica la electrostática de superficie de la membrana, estabilizando la estructura de las crestas. Visto así, no aporta energía: reordena la superficie donde la energía se produce.

Ese mecanismo explica por qué se ha estudiado en cuadros que no se parecen en nada entre sí —cardíacos, musculares, renales, neurodegenerativos, oftalmológicos—: todos comparten disfunción mitocondrial como denominador común.

Composición

  • Tetrapéptido sintético: cuatro aminoácidos
  • Se concentra entre 1.000 y 5.000 veces en la membrana mitocondrial interna
  • Actúa sobre un lípido, la cardiolipina, no sobre un receptor
  • Su entrada a la célula no depende del potencial de membrana